
El relato más importante de las apariciones de Nuestra Señora de Guadalupe es en el escrito conocido como Nican Mopohua que en náhuatl quiere decir «Aquí se narra»
Bienvenidos a la biblioteca oficial. En esta sección te presentamos los documentos de la iniciativa mariana que sustentan nuestra devoción y llamado a la oración. Aquí podrás explorar desde relatos históricos hasta textos fundamentales del Magisterio de la Iglesia que respaldan la Maternidad Espiritual de la Virgen.
El relato más importante de las apariciones de Nuestra Señora de Guadalupe se encuentra en el escrito conocido como Nican Mopohua, que en náhuatl quiere decir «Aquí se narra».
El capítulo VIII de Lumen Gentium contempla a la Santísima Virgen María como Madre de Dios profundamente unida a la persona y a la misión redentora de Cristo, desde la Anunciación hasta la cruz y la gloria pascual. Con su fe, obediencia y caridad, María cooperó de modo único en la obra de la salvación, sin oscurecer ni sustituir la mediación de Cristo, sino manifestando su fecundidad.
Al mismo tiempo, es presentada como Madre de la Iglesia, modelo perfecto del discípulo y signo de esperanza segura para el Pueblo de Dios que peregrina, llamada a reproducir en su vida la entrega total a Cristo.
El Cardenal Juan Sandoval Íñiguez expresa una profunda preocupación y consternación de numerosos fieles, teólogos y movimientos marianos ante la publicación de la Nota doctrinal Mater Populi Fidelis del Dicasterio para la Doctrina de la Fe. El texto cuestiona que dicha nota minimice el papel singular y materno de la Santísima Virgen María en la obra de la salvación, particularmente en relación con los títulos tradicionales de Corredentora y Mediadora de todas las gracias.
Desde una actitud de respeto filial y fidelidad al Magisterio perenne de la Iglesia, se exhorta a los fieles a reflexionar, adherirse libremente a un llamamiento dirigido al Papa y solicitar su intervención pastoral para salvaguardar la doctrina mariana transmitida por los Padres de la Iglesia, los santos, el Concilio Vaticano II y la devoción viva del Pueblo de Dios.